viernes. 12.07.2024
El Atleti celebra el doblete de Memphis / Foto: ATM
El Atleti celebra el doblete de Memphis / Foto: ATM

Había dos objetivos en este encuentro ante el Lugo. El primero y más importante pasar de ronda en la Copa del Rey, sobre todo después de que competir por LaLiga sea ahora mismo una quimera. El segundo, conseguir que la unidad b del Atlético de Madrid se reivindicara y demostrara que se puede contar con ellos ante un calendario agotador que empieza a notarse en las piernas de los jugadores habituales del Cholo. Sólo se consiguió el primer objetivo.

LA UNIDAD B NO ESTUVO A LA ALTURA

Partido de Copa ante un 1ª RFEF. Este partido ya lo hemos visto muchas veces. Un encuentro que no apetece jugar, que se percibe en el vestuario como una china en el zapato que molesta para objetivos más ambiciosos. Difícil encontrar la motivación y demasiado fácil creer que se ganan solos. La motivación puede venir de parte de aquellos jugadores que tienen necesidad de ganarse un puesto y demostrar su valía. Tampoco eso se vio en el once plagado de suplentes que puso Simeone sobre el campo. Ofrecieron una primera parte horrenda. 

Necesitó el Atlético que en la segunda De Paul pusiera intensidad y ganas, que Koke pusiera criterio y distribución del juego, que Llorente se adueñara de la banda y que Griezmann señalara los caminos. Los de siempre, acumulando minutos en sus piernas con el calendario que se avecina. Los Saúl, Correa, Azpilicueta, Söyünçü, Galán... Incluso Memphis con sus dos goles demostraron no estar listos para competir con los titulares aunque no deja de ser una buena noticia que al menos el neerlandés se reencuentre con el gol con la facilidad de sus escasos buenos tiempos con el Atleti.

Aún así, Correa fue el autor del tanto que abrió el marcador recién empezado el partido (y hasta ahí todo lo bueno que hizo). Salió fuerte el Atleti para imponer su ley rápidamente consciente de la tendencia que tienen estos partidos de enquistarse si no se solucionan por la vía rápida. Pero el trabajo se quedó a medias. Tuvo el dominio unos minutos que Memphis desaprovechó en dos ocasiones. Después fue el Lugo el que se adueñó del balón, con Antoñín y Antonetti paseándose por las bandas.

Giménez, el mejor en defensa, salvó bajo palos un gol cantado. Y a la segunda llegó el gol de Antonetti en una contra en la que Söyünçü sigue buscando su cadera. Gol que venía precedido por un más que posible penalti no pitado del guardameta lucense sobre Azpilicueta, cuya aventura en área contraria dejó desguarnecida la defensa.

SIMEONE TIRA DE TITULARES

Para la segunda parte Simeone no dudó en sacar de inicio a De Paul, Koke y Griezmann. Dejó en la caseta a Riquelme, que había sido de los mejores pero que llevaba la marca de varias patadas en su piernas, y a Correa y a Söyünçü, dos de los señalados en este partido. Mejoró el equipo ostensiblemente pero aún le costó adueñarse del partido ante un Lugo con la adrenalina del empate y la aspiración de una gesta histórica. Todavía mandarían un balón al larguero y Giménez tuvo que sacar, otra vez, un balón de la misma línea de gol.

Sobrevivir a esas ocasiones le permitió al Atleti imponer su lógica y a Memphis Depay asear su partido con un doblete. Un pase de Koke, regate en el área, disparo y gol con ayuda de un defensa, para el segundo. Carrera de Llorente, asistencia y remate de primeras para cerrar el partido con el tercero. Todavía pudo Morata, que salió por Memphis, dejar su marca con un tiro al larguero que hubiera disparado el marcador aún más lejos de lo que se merecía el Atlético.

El Atleti tira de los titulares para derrotar al Lugo